-Cris, es fácil,primero piensa, luego escoge y ya después decide-.....
Es como una secuencia racional, estudiada y planificada de antemano con la cual dicen, tendríamos asegurado el éxito. Quiero pensar que afortunadamente nuestro mundo se nos llena de variables extrañas e inesperadadas que hacen de todo esto un proceso más rico, más complejo y, sobre todo, más humano. Es, precisamente en esa variabilidad y complejidad donde debemos o deberíamos desenvolvernos con la más absoluta naturalidad. Tarea complicada, que se me resiste, aunque apasionante para muchos por sus consejos hacia mi persona, sin lugar a dudas.
A todo el mundo le gusta aprender, casi todos lo hacemos continuamente, tengamos la actitud que tengamos se lo pedimos a la vida. Puestos a pedir yo le pediría a Platón que me contara cómo se hace para trasladar al resto de las personas lo que él descubrió fuera de la caverna en su famoso mito, ya que a mi, se me va el tema un poco de las manos.
Desde que empezamos básicamente a leer nos inculcan, que hay que empezar a crear, a construir, a pensar en tener en la mente un proyecto de vida coherente y compatible con nuestra manera de ser, de pensar y de actuar. No digo ya un proyecto de vida como algo estático ni en el sentido predeterminado al modo cartesiano, bastante más lejos de ese modo.La idea es hacer un proyecto de vida, que así a voz de pronto suena fácil, pero supone conocerse a sí mismo, tener apoyos, contar con los demás –somos seres sociales no?- que los demás cuenten contigo, ser dueños de nuestro futuro, saber hacerlo, querer hacerlo y además hacerlo con ganas, con convencimiento y con ilusión siempre. Quizá demasiado condicionantes según para qué momentos de tu vida, pienso yo. Pero también hablan de que todo es más fácil si aprendes a compartir, a compartir momentos, a compartir tiempo y vivencias y porqué no, a compartir sueños.
No todos siguen o escucharon esos consejos, no todos tuvieron a mi padre dándoles guantazos sin manos como a mí, algunos lo vieron en la tele, otros lo leyeron, algunos lo aprendieron en la calle y otros aún lo están buscando. Gran variedad de personas y más diferentes aún sus formas de actual y no decir de pensar.
Podría decir que veo tres tipos de personas relacionadas al modo en cómo se cuestionan la vida, los MEAPORTANPOCO, que no se preguntan casi nunca por nada a no ser que se trate de satisfacer su curiosidad, los PORQUÉ , que se preguntan por los motivos o causas de las cosas, pero les cuesta dar el siguiente paso. Y, por último, esos seres raros y escasos que se preguntan por el modo de mejorar lo que ya conocen, esos que plantean la vida con otro ángulo de visión los ¿PORQUÉNO?
En este último mes de mi vida, el ¿por qué no? ha salido demasiadas veces de mi cabeza, tantas que me lo he llegado a plantear de forma seria. Cuando lo planteo a cualquier ser que no comparte mi día a dia me receta que hay que tomar una actitud activa, además de positiva evidentemente, es decir, debemos adelantarnos o ir un poco más allá del momento con objeto de escudriñar el futuro o las consecuencias de nuestras propias acciones. Mi abuelo dice que eso es lo que hacen los buenos jugadores de ajedrez y en ocasiones mi vida me parece un inmenso tablero de ajedrez sin fin.
Gandhi dijo que si conociéramos la diferencia entre lo que hacemos y lo que seríamos capaces de hacer podríamos resolver la mayor parte de los problemas de este mundo...Así lo soltó un día y se quedó tan pancho y ahí andamos nosotros buscando diferencias para poder actuar claramente y con fuerza.